Casi todas las familias llegan con la misma frase: «en la casa nos dicen una cosa y en el colegio otra». Esa contradicción no es un problema para la evaluación — es justamente uno de los datos que más sirve.
Por qué pedimos información del colegio
El mismo niño se comporta distinto en la mesa de la cena y en un aula con veinticinco compañeros. Un cuadro de TDAH, por definición, aparece en más de un contexto: si las dificultades se dan solo en casa o solo con una maestra en particular, hay que mirar otras explicaciones. Por eso los cuestionarios a docentes no son un trámite: se los entregamos listos y no les toma más de diez o quince minutos.
El aula de realidad virtual: qué es y qué mide
Las pruebas clásicas de atención se aplican en una sala silenciosa, y a muchos niños con TDAH les va bien ahí — porque una sala sin estímulos y con un adulto mirando es exactamente el escenario en el que mejor rinden. Después se desarman en un aula real.
Con lentes de realidad virtual, el niño queda sentado en un aula con una maestra al frente, compañeros alrededor, ruido de pasillo y distractores reales, mientras el sistema registra con precisión de milisegundos aciertos, omisiones, respuestas impulsivas y hacia dónde miró cuando apareció un distractor.
- Son datos objetivos, no opiniones: no dependen de si la maestra tuvo un año difícil.
- Para el niño es un videojuego, no un examen, lo que baja la ansiedad de la prueba.
- Se parece a la situación real: medimos atención donde la atención falla.
Qué va a pasar, cita por cita
Entrevista con los adultos a cargo
Sin el niño presente, para hablar con libertad: embarazo y parto, desarrollo, sueño, historia escolar año por año, qué se probó ya.
Encuentro con el niño o la niña
Primero conocerse, después trabajar. Se le explica con palabras de su edad qué vamos a hacer, y se le pregunta cómo lo vive él o ella.
Pruebas
Aula de realidad virtual y las pruebas neuropsicológicas que correspondan. Lo habitual son 2 a 4 citas de 60 a 90 minutos, según cuántas preguntas haya que responder.
Devolución con la familia
Se explican los resultados, se entrega el informe y se define un plan: qué pedirle al colegio, qué cambiar en casa, y qué se revisa en tres meses.
Qué más se descarta, y por qué importa tanto
Un niño distraído en clase no es automáticamente un niño con TDAH. Antes de concluir hay que mirar, con seriedad, todo esto:
| Otra explicación posible | Cómo se ve parecido | Qué hacemos |
|---|---|---|
| Dificultad de aprendizaje | Se desconecta, evita la tarea, no termina. | Se evalúan lectura, escritura y cálculo. |
| Ansiedad | Inquietud, dificultad para concentrarse, irritabilidad. | Escalas específicas y entrevista. |
| Sueño insuficiente | Inatención e hiperactividad — el sueño insuficiente sube la actividad en vez de bajarla. | Historia de sueño detallada y derivación médica si hace falta. |
| Audición o visión | No sigue instrucciones, se acerca mucho al cuaderno. | Se pide chequeo si no hay uno reciente. |
| Trastorno del espectro autista | Dificultad para sostener atención conjunta, rigidez. | Evaluación diferencial con instrumentos específicos, como el ADOS-2. |
Para qué sirve el informe en el colegio
Cuando el diagnóstico se confirma, el informe es el respaldo técnico que el centro educativo necesita para tramitar adecuaciones. Lo escribimos con recomendaciones específicas y sostenibles —«tiempo adicional en pruebas escritas», «ubicación en el aula»— en lugar de una lista genérica. La aprobación la resuelve el propio centro educativo según la normativa vigente; nosotros aportamos el sustento y, si hace falta, acompañamos a la familia en la reunión.
Lo que no vamos a hacer
- No prescribimos medicación ni la sugerimos por dosis o molécula.
- No evaluamos antes de los 6 años con pruebas estandarizadas de atención, porque a esa edad no dan resultados confiables.
- No garantizamos un diagnóstico. Si no hay TDAH, lo decimos con la misma claridad.